Alianza universitaria apuesta por el liderazgo en terreno como clave para la calidad escolar
El debate sobre la calidad y el futuro de la educación en Chile ha puesto de relieve la necesidad de fortalecer las capacidades de liderazgo en todos los niveles del sistema escolar. En este contexto, se dio inicio oficial al Diplomado "Liderazgo pedagógico y convivencia educativa para la mejora escolar en la educación básica e inicial", una iniciativa que reúne a 57 directivos y profesionales estratégicos de la educación y que es implementada por C Líder: Centro Asociativo para el Liderazgo y Mejora Educativa Sistémica, conformado por el Centro Líderes Educativos de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, el Programa de Liderazgo Educativo de la Universidad Diego Portales, la Universidad de Magallanes, la Universidad Católica del Norte y el Centro de Investigación Avanzada en Educación (CIAE), junto al Centro de Estudios Saberes Docentes, ambos de la Universidad de Chile.
Un aspecto especialmente significativo de este hito fue el inicio de las actividades en el Centro de Recursos para el Aprendizaje (CRA) de una escuela pública del Servicio Local de Educación Pública (SLEP) de Santa Rosa. La elección de un establecimiento educacional como espacio inaugural refleja el propósito de desarrollar una formación estrechamente vinculada a los contextos reales en los que se ejerce el liderazgo educativo. Asimismo, da cuenta del compromiso de las comunidades escolares y del propio SLEP con la construcción de procesos de mejora que surgen desde los territorios y sus desafíos concretos.
Según destacó el director ejecutivo del SLEP Santa Rosa, Luis Echeverría, "estamos muy contentos por esta alianza estratégica con una institución de educación pública de alto prestigio. Es un programa que viene a entregar herramientas a nuestros equipos directivos para fortalecer el liderazgo y va en función de lo que la Nueva Educación Pública requiere. Estos equipos, que pertenecen a 12 establecimientos de nuestro territorio, van a actualizar sus conocimientos y participar en proyectos de innovación y liderazgo en gestión pedagógica, lo que va propiciar prácticas de mejoramiento al aprendizaje de nuestros estudiantes".
Para Pablo González, subdirector del Centro de Estudios Saberes Docentes de la Universidad de Chile, el fortalecimiento de la educación chilena requiere volver prioritariamente a la raíz de la profesión. "La educación pública tiene un desafío ineludible, primordial, constitutivo, estructurante y estructural. Ese desafío es fundamentalmente, esencialmente, pedagógico. No tiene que ver con la necesidad de importar dispositivos provenientes de otros campos disciplinarios, de otras matrices o de otros países. Tiene que ver con situarnos en la centralidad de lo que ocurre en el aula y en el espacio escolar en general".
En esa misma línea, Xavier Vanni, investigador adjunto del CIAE de la Universidad de Chile, enfatiza que el valor de este programa radica en su diseño horizontal, explicando que la propuesta parte desde abajo hacia arriba, situada en las necesidades reales y en lo que les está pasando a los actores en los motores de la escuela: el liderazgo pedagógico y la convivencia. "Nosotros no venimos a entregarles una verdad reveladora ni el paso 1, paso 2, paso 3, sino más bien cómo podemos hacerlo en conjunto para sacar adelante la escuela. Lo que trabajemos en este diplomado va a ser súper práctico (...) porque sabemos que la teoría es relevante, pero es muy insuficiente para hacer de verdad el cambio".
Esta metodología horizontal es respaldada por quienes viven diariamente el aula, como Lorena Bahamondes, jefa técnica de la Escuela Raúl Sáez de Lo Espejo, quien manifiesta altas expectativas respecto al proceso. "Tengo altas expectativas respecto a este diplomado, ya que creo que la metodología con la que se ha recopilado la información marca la diferencia. No es lo que los especialistas 'creen que necesitamos', sino que la información ha sido recogida en terreno con todos los actores, individualizando las necesidades y el sentir de quienes trabajamos en educación".
Este enfoque territorial e integral se potencia gracias a la participación de profesionales de las Unidades de Apoyo Técnico Pedagógico (UATP), que representan el denominado "nivel intermedio" del sistema educativo en el programa. Su integración con los equipos directivos fomenta una articulación real que permite abordar la mejora desde un enfoque multinivel, transformando los esfuerzos individuales en políticas de red. Desde la perspectiva institucional del servicio local, Susana Santibáñez, profesional de apoyo de la Subdirección de la UATP del SLEP Santa Rosa, destaca el impacto de esta articulación: "Este diplomado fortalece la línea de apoyo técnico-pedagógico para el liderazgo en las escuelas, tanto para los equipos directivos como para los docentes. Viene a dar un impulso a lo que nosotros nos imaginamos y soñamos de la educación pública".
Asimismo, la cohorte introdujo un factor distintivo y de gran relevancia para el diseño de políticas de integración a nivel nacional: la incorporación de equipos directivos de cuatro establecimientos particulares subvencionados del territorio. En un sistema educativo históricamente fragmentado, esta pluralidad de trayectorias y dependencias institucionales busca enriquecer los espacios de reflexión mutua y construir respuestas pertinentes a los desafíos comunes del territorio. Al respecto, Romina Celedón, encargada de convivencia educativa de la escuela República de Alemania Federal de La Cisterna, valora la apertura de estos espacios. "Es súper importante para nosotros, como establecimiento subvencionado, tener esta oportunidad, porque a veces uno pierde la visión del territorio. Hoy en día, tener el diagnóstico de que efectivamente las necesidades que nosotros tenemos como escuela son las mismas que proyecta el territorio nos demuestra que podremos trabajar colaborativamente", señaló.
De este modo, el diplomado se consolida no como una acción aislada, sino como el primer eslabón de un engranaje estratégico de largo aliento financiado por el Ministerio de Educación. Fabián Campos, Director Ejecutivo de C Líder, contextualiza que este hito marca el inicio de un ecosistema de trabajo continuo que se desplegará en el territorio: "Quiero mostrarles dónde entra ese diplomado en un ecosistema de trabajo (...) no es solamente un centro o una hora de escuela; en realidad, es parte de un engranaje y de un trabajo de cuatro años que va a estar con las comunidades educativas del Servicio. El foco es contribuir al fortalecimiento y la consolidación de los SLEP, con su rol de acompañamiento y la generación de evidencia para la toma de decisiones".
Por su parte, Charles Albornoz, coordinador del diplomado y profesional de Saberes Docentes, destacó que la principal apuesta de esta iniciativa es contribuir al fortalecimiento de las capacidades de liderazgo pedagógico y de convivencia, desde los propios contextos educativos. En este sentido, señaló que el programa busca generar espacios de reflexión y aprendizaje conjunto entre escuelas, equipos directivos y profesionales del nivel intermedio, promoviendo una comprensión compartida de los desafíos del territorio y el diseño de estrategias de mejora pertinentes a cada realidad. Asimismo, enfatizó que el proyecto integrador que desarrollarán los participantes permitirá traducir los aprendizajes del proceso formativo en acciones concretas orientadas a fortalecer las oportunidades de aprendizaje y bienestar de niños, niñas y jóvenes.
Consorcio C Líder: Centro Asociativo para el Liderazgo y Mejora Educativa Sistémica
C Líder es un proyecto financiado por el Ministerio de Educación, mediante el Concurso de Proyectos para la Creación de Tres Centros de Liderazgo Educativo y estará operando durante cuatro años, entre el 2026 y 2029. Es conformado por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, a través de su Centro Líderes Educativos PUCV; la Universidad de Chile, a través del CIAE y Saberes Docentes; la Universidad Diego Portales; la Universidad de Magallanes; y la Universidad Católica del Norte.